Preguntas Frecuentes

Descubre cuáles son los problemas o las dudas más comunes en los pacientes y como pueden resolverse.

Preguntas Frecuentes: Pacientes roncadores

El diagnóstico se efectúa mediante algún tipo de estudio que monitoree el sueño, (polisomnografía, poligrafía, oximetría). Este estudio permite decidir si es necesario un tratamiento o no y cuál es el más adecuado para cada caso.

Puede tratarse con diversos métodos según la gravedad. Cada tratamiento es individual para cada caso. Se pueden utilizar desde cambios en la dieta, dispositivos intraorales, cirugías, dispositivos de presión positiva. Usted puede mejorar problemas funcionales y las características estéticas de su nariz mediante una rinoplastia o rinoseptumplastia (cirugía estética y funcional de naríz).

No siempre roncar implica que existe un grave problema de salud. Sin embargo en los pacientes que roncan y especialmente aquellos que lo hacen intensamente, todas las noches, es muy importante realizar algún tipo de monitoreo del sueño para descartar alguna enfermedad obstructiva de las vías aéreas superiores, como por ejemplo, el síndrome de apneas del sueño.

Al dormir los músculos y tejidos de la garganta y lengua se tornan fláccidos y obstruyen el libre pasaje del aire a los pulmones. Esto hace que ocurran pausas o detenciones en la respiración que se reiteran en un número variable de veces durante la noche, generando problemas en la oxigenación del organismo y haciendo peligrar la vida, al desencadenar arritmias cardiacas (latidos irregulares del corazón), alta presión sanguínea, infartos en el corazón y el cerebro (apoplejía) etc.

Esta enfermedad tiene también su repercusión durante el día, al afectar la calidad del sueño. Los pacientes que la sufren presentan somnolencia, problemas de atención, depresión y mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito y laborales.

Los músculos de la lengua y garganta se relajan obstruyendo las vías respiratorias al dormir.

La respiración se hace difícil y ruidosa, por la obstrucción en el normal flujo del aire a los pulmones. Ocurren fuertes ronquidos.

El cuerpo no recibe oxígeno suficiente, lo que genera un alerta en el cerebro para abrir las vías respiratorias. Esto hace que el paciente se despierte, se mueva o haga su sueño más superficial para que los músculos de la garganta recuperen su tono normal y se resuelva la obstrucción respiratoria.

La interrupción constante en el sueño profundo repercute en la atención y el rendimiento durante el día. Estos sucesos apneicos pueden ocurrir hasta 30 veces por hora o mas incluso.

Es algo muy frecuente. Se estima que el 4% de los hombres y el 2% de las mujeres la sufren. Se estima, a pesar de ser una enfermedad siempre tratable, que es el problema de salud más serio y menos diagnosticado en la actualidad, en los países desarrollados. Algunos pacientes tienen aún mayor riesgo de padecerla, por ejemplo aquellos con sobrepeso, con el cuello corto y grueso, aquellos que fuman, hipertensos o con problemas obstructivos en la garganta (amígdalas grandes por ejemplo).

La hipertrofia de amígdalas y adenoides en los niños frecuentemente genera problemas obstructivos del sueño y se caracteriza por síntomas como atraso en la velocidad de crecimiento en peso y talla, bajo peso, problemas de atención que muchas veces repercuten en la escolaridad, respiración bucal, otitis reiteradas, problemas de audición, dificultad para tragar, vómitos, enuresis (hacerse pis en la cama) entre otras. Este problema no tiene relación con el síndrome de muerte súbita del lactante. En los niños la opción más habitual de tratamiento es la cirugía de amígdalas, adenoides o ambas.

Son habituales la falta de energía, cansancio, motivación o rendimiento durante el día. En algunos casos puede interpretarse como depresión. A veces hay somnolencia, dolor de cabeza por la mañana, ronquidos fuertes o sonoros, jadeo durante el sueño, pausas respiratorias al dormir, etc. En muchos casos, el compañero de cama puede ser la primera persona en darse cuenta del problema al oír los ronquidos y notar la lucha por respirar y las pausas respiratorias.

Muchos médicos no tienen un conocimiento acabado del tema o menosprecian la importancia de la patología. Es conveniente que busque un profesional idóneo para un buen asesoramiento. En la mayoría de los casos es necesario algún tipo de monitoreo del sueño. Entre los estudios mas realizados podemos enumerar a la polisomnografía, donde el paciente debe dormir en un laboratorio especializado y se registran una serie de variables durante el sueño que confirman o descartan el problema. También se puede diagnosticar con estudios domiciliarios, utilizando aparatos especiales que registran determinadas variables en el hogar del paciente.

Medidas Dietéticas que sirven en los casos mas leves

Reducción de peso si hay sobrepeso. Evitar alcohol, pastillas para dormir o antihistamínicos. Dormir de costado y no de espaldas alivia la presión sobre la vía respiratoria. Pruebe con almohadas u otros medios.

Aparatos Físicos

Presión nasal continua positiva en las vías aéreas superiores o CPAP en sus siglas en inglés. Es una mascarilla sellada sobre la nariz que se usa al dormir y resulta en la mayoría de los casos muy eficaz incluso para los casos más serios. El aparato sopla aire dentro de la vía respiratoria para evitar su colapso.

Artefactos dentales o bucales

Son elementos sintéticos que se colocan en la boca durante el sueño y hacen que se alivie la obstrucción respiratoria.

Cirugías

Existen un número significativo de cirugías que pueden ser una muy buena opción para el manejo del problema. En el caso de los pacientes con poliposis nasal, la cirugía de esta patología puede resolver o aliviar la obstrucción. La simple extirpación de las amígdalas solamente o esta cirugía combinada con cirugías sobre el paladar utilizando láser o electro bisturí puede ser muy efectivas en algunos casos. Otros métodos (como el coblation por ejemplo) puede aportar beneficios en pacientes seleccionados.

Habitualmente el examen con un médico capacitado y un estudio polisomnografico nos permiten saber que tan seria es la enfermedad. Este estudio consiste en dormir una noche en un laboratorio especializado vigilado por un técnico entrenado. Si se diagnostica S.A.H.O.S. y es necesario un tratamiento con presión positiva, se requiere otra polisomnografía para titulación del C-PAP. Este estudio se denomina polisomnografía con titulación de C-PAP.

El paciente debe dormir con el dispositivo de presión continua y el técnico aumentara gradualmente la presión del mismo hasta que no se presenten más problemas respiratorios (apneas). De esta manera se logra saber cual es la presión que necesita el aparato en cada paciente para resolver su enfermedad (titulación). En una patología que afecta a más del 3% de la población no es difícil imaginar los problemas de logística que existen para que todas las personas accedan al tratamiento y el elevado costo del mismo.

Si usted insiste y con un poco de paciencia puede dar con un profesional que le indique los estudios antes mencionados en su obra social o prepaga. Incluso en algunos hospitales se pueden efectuar sin cargo. Si encuentra muchas dificultades en su sistema de salud no dude en consultarnos.

Habitualmente un ser humano debe dormir de siete horas y media a ocho horas diarias. Cualquier intento por reducir este número de horas de sueño generará una deuda de sueño que será acumulativa e irá en detrimento de la atención y el rendimiento durante el día. Dormir cinco horas durante una semana es equivalente a pasar una noche en vela. Se suman 2 horas por día, esto es, diez horas de deuda de sueño. Imagine que pasa si este déficit de sueño se prolonga mucho tiempo. Esto incrementa su somnolencia diurna y el riesgo de sufrir un accidente como consecuencia de esto.

Si no puede evitar dormir pocas horas puede compensar esa deuda en siestas el fin de semana y noches más prolongadas de sueño, pero no olvide que es necesario dormir en promedio 7.5 a 8 horas diarias. Si tiene ya una deuda de sueño debe dormir mas horas para compensar este déficit. Es importante también no consumir café, bebidas colas ni estimulantes antes de dormir, no efectuar ejercicios físicos las horas previas a dormir y evitar comidas abundantes y el alcohol antes de acostarse.

La enfermedad cardiovascular (ECV) es una de las principales causas de muerte en el mundo, se estima que es responsable de más de un tercio de las muertes. Cuando hablamos de ECV nos referimos a enfermedad cardiaca (infarto de miocardio, arritmias cardiacas, angina de pecho, insuficiencia cardíaca), enfermedad cerebrovascular (accidente cerebro vascular) y enfermedad de las arterias en general. Existen diversos factores que contribuyen al desarrollo de la ECV como el colesterol elevado, la hipertensión arterial el tabaquismo, todos llamados factores de riesgo cardiovascular.

En años recientes se encontró que existe una relación entre el síndrome de apnea/hipopnea obstructivo del sueño (SAHOS) y la ECV. Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que los pacientes con SAHOS tienen aumentado el riesgo de padecer ECV en especial insuficiencia cardiaca (IC), accidente cerebrovascular (ACV), arritmias cardiacas e hipertensión arterial. Por lo tanto el SAHOS es un factor de riesgo para el desarrollo de ECV.

Los episodios de obstrucción de la vía aérea que ocurren durante la noche en los pacientes con SAHOS generan alteración de la ventilación pulmonar con la consiguiente disminución del oxígeno sanguíneo (hipoxemia) y aumento del dióxido de carbono (hipercapnia) junto con esto el organismo pone en marcha una serie de mecanismos que generan despertares momentáneos (microdespertares) para volver a restituir la respiración.

Durante cada uno de estos episodios de apnea/hipopnea el organismo incrementa la actividad del sistema nervioso, que produce aumento de la frecuencia cardíaca, vasoconstricción y aumento de la presión arterial. Estas alteraciones pueden llevar al desarrollo de hipertensión arterial, arritmias cardiacas, accidente cerebrovascular, e insuficiencia cardíaca. Es decir que las personas con SAHOS tienen aumentado el riesgo de ECV.

Las amígdalas son dos estructuras redondeadas que podemos ver en la garganta cuando tienen un tamaño significativo. Las adenoides son tejidos que se encuentran detrás de la nariz, conocidas vulgarmente como “carnes crecidas”. Estos tejidos alteran la respiración de los niños al dormir y son el motivo más importante en la generación del síndrome de apneas hipopneas obstructivas en los niños. Los afectados presentan ronquidos intensos y dificultad para respirar todas las noches.

Esto altera la calidad del sueño impidiendo el buen descanso y generando síntomas como cansancio, somnolencia durante el día, problemas de atención, irritabilidad, atraso del crecimiento en altura y peso. Suelen verse problemas de hipoacusia (no escuchan bien). En raros casos los niños pueden desarrollar problemas cardiológicos generando desde incapacidad para realizar ejercicios físicos hasta trastornos cardíacos graves que pueden requerir internación en terapia intensiva (esto último es aún mas raro) Las infecciones reiteradas de las amígdalas también pueden llevar a su médico a proponerle la cirugía. La hipertrofia adenoidea predispone a las sinusitis y hace que los niños respiren por la boca. No perciben bien los olores y el aire que llega a los pulmones no es filtrado, calentado y humidificado por la nariz. En nuestros días la amigdalectomia y/o adenoidectomia es una de las cirugías con anestesia general que más se realiza en niños (en EEUU).

Se ha comprobado que la adenoamigdalectomia aumenta la velocidad de crecimiento en peso y talla en los niños. Mejora otras variables de comportamiento como el humor, hiperactividad, agresividad, cansancio, fatiga, letargo, somnolencia diurna, problemas de atención, desempeño escolar y es habitual observar cambios en las características de la voz luego de la cirugía. La colocación de tubos de ventilación timpánica o simplemente la adenoidectomia mejora en más del 90 % los problemas de hipoacusia conductiva por otopatia secretora. La cirugía de amígdalas y adenoides es un tratamiento exitoso para el síndrome de apneas hipopneas del sueño en más del 80% de los casos.

Algunas veces la pérdida de peso o la disminución del consumo de alcohol pueden ayudar a reducir la gravedad de la apnea obstructiva del sueño leve. También se pueden usar algunos procedimientos quirúrgicos y odontológicos para tratar la apnea obstructiva del sueño leve. Sin embargo, el tratamiento más simple, efectivo y reconocido es la presión positiva en las vías respiratorias. El tratamiento con presión positiva en las vías respiratorias implica usar una mascarilla conectada por medio de un tubo a un dispositivo eléctrico que suministra aire a presión positiva. Esta presión de aire funciona como un “entablillado” de aire que hace que las vías respiratorias superiores se mantengan abiertas e impide que ocurran apneas.

Necesitará un equipo que suministre presión positiva a las vías respiratorias, un sistema de mascarilla y un tubo de aire que conecte al equipo con la mascarilla. Los sistemas de mascarilla incluyen una almohadilla que se coloca sobre la nariz y la boca, un armazón y un arnés para la cabeza. El tratamiento puede resultar más cómodo si utiliza un humidificador que le aporte humedad al aire que respira.

Su especialista del sueño será quien por lo general le recomiende el tipo de equipo que le conviene. Existen tres formas distintas de suministrar aire: CPAP significa en inglés presión positiva continua en las vías respiratorias. Implica un suministro de aire a una presión fija que es la presión óptima necesaria para impedir que experimente apneas obstructivas mientras duerme. Esta presión se determina por medio de un estudio del sueño y es única para cada paciente.

APAP significa en inglés presión positiva automática en las vías respiratorias. Involucra equipos tales como el Autoset Spirit, que ajustan continuamente la presión de aire al nivel que usted requiere. El equipo monitoriza su respiración durante la noche y ajusta la presión en función de lo que detecta en cada respiración, de manera de lograr mantener las vías respiratorias abiertas. La cantidad de presión de aire necesaria cambia a lo largo de la noche y también de una noche a la otra, influida por los patrones de sueño, la posición al dormir o la comida y bebida que consumió durante el día.

Debido a que suministra únicamente la presión que usted necesita y en el momento en que lo necesita, este tipo de tratamiento tiende a suministrar presiones de tratamiento promedio más bajas y resulta más cómodo. Binivel: este tratamiento implica dos presiones, un nivel alto para cuando inspira y un nivel más bajo para cuando espira. Este tipo de tratamiento es el adecuado para pacientes con enfermedades pulmonares tales como la EPOC, para personas que necesitan niveles de presión muy altos, o para quienes encuentran difícil espirar contra una presión fija.

El uso de la mascarilla apropiada es esencial para el éxito del tratamiento. Necesita una mascarilla que sea cómoda y se ajuste correctamente. Debe conseguir un buen ajuste sobre la cara, de manera de impedir las fugas de aire por la mascarilla, ya que esto sería incómodo y reduciría la efectividad del tratamiento. Por lo general se utiliza una mascarilla nasal que cubre la nariz. Sin embargo, algunas personas respiran por la boca mientras duermen.

En este caso, la mejor opción es una mascarilla facial, que cubre tanto la nariz como la boca. Soluciones integrales para las fugas por la boca La mayoría de las personas que utilizan el tratamiento duermen con la boca cerrada, pero a otros les pude suceder que tengan fugas de aire por la boca. Las fugas por la boca constituyen un problema que puede hacer que el tratamiento sea incómodo y menos efectivo. Frente a esta situación hay una seria de opciones. Un humidificador puede agregar humedad a sus vías respiratorias de manera que usted pueda mantener la boca cerrada mientras duerme.

Esto ayuda a controlar las fugas leves. Algunos equipos compensan automáticamente las fugas para que su tratamiento siga siendo efectivo. También pueden registrar los niveles de fuga a lo largo de la noche para detectar en qué momento las fugas constituyen un problema.

Una mascarilla facial cubre tanto la nariz como la boca, impidiendo así las fugas de aire. Usted puede necesitar una mascarilla facial si presenta alguno de los siguientes problemas: suele despertarse con la boca y/o la garganta secas, tiene tendencia a respirar por la boca más que por la nariz, padece alergia, padece rinitis o fiebre de heno, suele tener la nariz tapada o congestionada en ciertas épocas del año, alguna vez se fracturó la nariz, le han practicado cirugía nasal, tiene un tabique nasal desviado. Si la respuesta a una o más de estas preguntas es “si” probablemente experimente fugas de aire por la boca durante el tratamiento. Ello puede resultar incómodo e impedir que reciba todos los beneficios que el tratamiento reporta.

Cuando esto sucede, puede ser de utilidad una mascarilla facial. Muchas personas necesitarán usar una mascarilla facial todo el tiempo, pero otras personas pueden encontrar que es necesario usarla sólo en algunas ocasiones, por ejemplo durante determinadas estaciones o cuando están resfriadas.

El tratamiento con presión positiva en las vías respiratorias no debería interferir demasiado con su estilo de vida. Los equipos son totalmente portátiles, de modo que los pude llevar con usted cuando viaja. También funcionan con prácticamente todos los tipos de suministro de energía que existen en el mundo sin necesidad de ningún ajuste especial. Todo lo que necesita es un enchufe adaptador para el país al cual viaja. Funcionan asimismo con baterías de 12 o 24V; en este caso debe usar un inversor adecuado. Algunas aerolíneas han aprobado el uso de equipos en vuelos de larga distancia. Probablemente deba presentar una carta de su médico o clínica del sueño en la que conste que usted necesita el tratamiento. Recomendamos verificar esta información con la aerolínea con anterioridad al viaje.

Los dispositivos intraorales son unos aparatos que se colocan en la boca para dormir que pueden hacer desaparecer los ronquidos y resolver hasta casos de apnea de sueño leve a moderada. Existen dos tipos, unos que hacen que la mandíbula esté más adelante, adelantando con la mandíbula la lengua y resolviendo así la obstrucción. Son los MAD o mandibular advance devices. Estos pueden comprarse en farmacias en algunos lugares del mundo (E.E.U.U.) con un sistema que se calienta y el paciente muerde y recorta hasta que quede a su medida. O hacerse a medida por ortodoncistas.

En Argentina cuesta conseguir los genéricos que se consiguen en farmacias en otros países. Hay algunos ortodoncistas que hacen estos dispositivos, por ejempo www.roncoapnea.com.ar o www.stopronk.com.ar

También hay otros tipos de dispositivos que hacer que la lengua descanse ligeramente fuera de la boca o Tongue retaining devices. Tienen un tamaño universal y se adaptan muy bien incluso en pacientes sin dientes. Son una mala opción para los pacientes que respiran más por la boca. Recomendamos el www.goodmorningsnoresolution.com

TRADUCCIÓN DE LAS INDICACIONES PARA LA MANIOBRA DE BRANDT-DAROFF

Se comienza sentado, en la cama (Posición 1) Echarse rápidamente hacia un lado, como lo indica el esquema. Esperar hasta no tener más mareo (2). Sentarse nuevamente y esperar hasta que el mareo pase (3) Repetir hacia el otro lado (4) Repetir todo el procedimiento 10 veces, una vez por día. Continuar haciéndolo hasta quedar sin síntomas.

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